
Una nueva perspectiva:
La lectura como
política pública en el Uruguay de hoy.
El Ministerio de Educación y Cultura en el marco del Plan Iberoamericano de Lectura (ILíMITA), programa Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica, adquiere el compromiso de promover, articular y divulgar acciones a favor de la lectura y la escritura como herramientas de inclusión social y desarrollo.Esto implica reconocer que la lectura es:
Derecho de todas las personas.
* Instrumento de desarrollo del potencial humano.ü Requisito para alcanzar mejores niveles educativos.
* Elemento fundamental para la construcción de una sociedad democrática.
* Acto creativo de construcción realizada por los lectores y lectoras.
También significa adherir al concepto de que la alfabetización lectora no es una habilidad que se adquiere en la infancia, sino que se la concibe, como “un conjunto de conocimientos, destrezas y estrategias en expansión que los individuos construyen a lo largo de su vida en variadas situaciones y a través de la interacción con sus pares y con las comunidades más amplias en las que participan”
Teniendo en cuenta esta visión, se define la competencia lectora, como “la comprensión, uso y reflexión sobre textos escritos, con el fin de alcanzar objetivos personales, desarrollar el conocimiento y potencial individual, y participar en la sociedad”Las premisas anteriores se inscriben en el concepto de que la palabra escrita tiene una centralidad indiscutible, pero que es necesario ver también la validez de otros códigos y lenguajes, tal como expresiones culturales, así como las nuevas textualizaciones que nacen a partir de las tecnologías digitales.
Asimismo debe reconocerse que todas las acciones que se articulen para el fomento de la lectura tienen efectos positivos sobre la escritura.
Algunas cifras del escenario país del que partimos
En el año 2003, Uruguay participó -por primera vez- en el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA), de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que avalúa los desempeños en lectura, matemática y ciencias de alumnos y alumnas de 15 años del sistema educativo. La información obtenida sobre los desempeños en lectura, indican que nuestro país tiene a sus mejores estudiantes con puntajes muy próximos a los mejores de algunos países de la OCDE y bastante lejos de los mejores estudiantes de los países latinoamericanos. Pero, al mismo tiempo, los estudiantes de Uruguay con peor desempeño están muy por debajo de los de la OCDE e incluso algunos puntos por debajo de los peores resultados de estudiantes de algunos de los países latinoamericanos.Por otra parte, Uruguay es el país latinoamericano que tiene mayor porcentaje (5%) en el nivel superior; cercano al de los países de la OCDE (8%), mientras en los otros países latinoamericanos el porcentaje no llega en ningún caso a un 2%. Sin embargo el porcentaje de alumnos de países de la OCDE en el nivel inferior, es de un 20% o sea, 1 de cada 5 alumnos, (nivel de competencia muy limitada), mientras en Uruguay este porcentaje llega casi a un 40%. Estos resultados muestran un país altamente inequitativo en materia de logros de lectura siendo el país con la mayor diferencia entre los alumnos de mejor y peor desempeño a nivel de los jóvenes de 15 años.
Hacia una política pública de lectura
Si se considera lo público como “el punto de encuentro de los intereses colectivos, las políticas públicas deben verse como toda forma de acción organizada, que persigue objetivos de interés común, más que como el conjunto de las acciones estatales”. Las políticas de lectura deben entonces reconocer el papel que tienen y tendrán las instituciones del Estado, las del sector privado, los organismos internacionales y las organizaciones de la sociedad civil. Como política, debe ser pensada a largo plazo y tener un carácter permanente, debe nacer de un debate de todos los actores de todos los niveles, debe articular esfuerzos, experiencias y recursos que hay en el sector público, privado, organizaciones sociales, empresas, etc. Surge entonces la necesidad de pensar la lectura como un asunto que no es neutral, sino que está ligada a procesos sociales que la convierten en una poderosa herramienta para la democratización y participación social.Hacer de la lectura una política pública es un proceso complejo en el que entran en competencia representaciones e intereses diferentes. Su formulación exigirá tener en cuenta dos dimensiones:
* Una representación o imagen social de la realidad sobre la cual se desea intervenir y principios que fundamentan la acción.
* Un conjunto de medios y procesos organizativos, financieros, administrativos, jurídicos y humanos que son los que hacen que una política no se quede en el plano intelectual, sino que tome forma en procesos sociales concretos.
En consecuencia la lectura no puede considerarse únicamente como un problema pedagógico o una acción individual, sino ante todo como una práctica profundamente socializada, una práctica que se encuentra siempre en un proceso de constante evolución como consecuencia de los cambios que se dan en la sociedad. Una política pública de lectura al servicio de la inclusión social debe estar abierta a reconocer que no existe una forma privilegiada de leer y escribir; lo que existe más bien es un universo muy diferente de actores que ponen en práctica distintas formas de leer y escribir con diferentes objetivos, valoraciones y proyecciones. Se advierte que la elaboración de una política pública es una difícil construcción que exige la superación de una histórica desarticulación que se dio en nuestro país entre el poder público y la sociedad para pasar a la articulación y coordinación entre ambos.
Su construcción implicará un debate y una discusión amplia que desde múltiples visiones permita:
* Aprovechar esfuerzos y experiencias nacionales e internacionales.
*
Apoyar iniciativas de la sociedad civil.
*Evitar yuxtaposiciones de tareas o emprendimientos, articulando lo público con lo privado en forma creativa y participativa.
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Lograr el trabajo conjunto de las personas vinculadas a la cadena del libro.
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Promover el trabajo en redes de las más diversas modalidades.
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Desarrollar y coordinar investigaciones en el tema.
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Promover el apoyo de los medios de comunicación en campañas para sensibilizar, valorar y comprender el valor de la lectura.
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Reafirmar el rol de las bibliotecas como centros culturales de la comunidad, promotoras de la democracia y de la educación para todos.
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Articular procesos de desarrollo comunitario con la promoción de la lectura.
Las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC): nuevos lenguajes.
Se podría señalar que una de las finalidades más significativas de las TIC es desarrollar capacidades que permitan a los alumnos, seguir aprendiendo y utilizar lo que saben para vivir y convivir con los demás, mejorando el entorno natural y social del que forman parte.Aprender los lenguajes de las nuevas tecnologías supone ante todo aprender a comunicarse con otras personas, a comprender lo que transmiten, y a asumir la propia expresión como modalidad fundamental de apertura a los demás.Las TIC se convierten, bajo esta concepción en un medio de expresión, un cauce de comunicación que facilita el intercambio de ideas y materiales así como el fomento del trabajo colaborativo. El uso de las TIC supone una nueva forma de leer, esta vez por medios digitales, para lo cual es preciso desarrollar la capacidad de selección, análisis y procesamiento de la información que potencia los aspectos positivos de las nuevas tecnologías y supere sus inconvenientes como ser la dispersión y confiabilidad de las fuentes y de la información.En Uruguay el acceso a las TIC no es equitativo. También son insuficientes las estrategias educativas para el manejo de la información proveniente de medios digitales.Desde esta óptica, la democratización del acceso a las TIC, especialmente a Internet, debe estar acompañada de la democratización en el desarrollo de las capacidades que permiten su uso crítico, responsable y socialmente útil.
Primeras acciones para el Plan Nacional de Lectura 2005
Estas acciones se conciben a partir de dos ejes transversales: articulación y divulgación. La articulación es entendida como una tarea de interlocución y concertación entre el Estado, la sociedad civil y otros actores privados vinculados a la lectura. A través de la divulgación se pretende, entre otras cosas, difundir los saberes y experiencias existentes, así como promover el desarrollo de los mismos.
A partir de los ejes transversales de articulación y divulgación el Plan Nacional de Lectura procura constituirse en una guía de actividades concretas consideradas prioritarias y realizables.El presente Plan plantea las siguientes líneas de acción:
*Lanzamiento del Plan Nacional de Lectura.
*Difusión del Plan a través de la impresión de folletos, marcalibros y publicación del documento marco sobre la lectura como política pública.
* Organización de seminarios que promuevan la reflexión, formación e intercambio sobre:
-Experiencias de promoción y apoyo a la lectura en distintos ámbitos.
-Lectura y nuevas tecnologías.
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Apoyo a la creación y funcionamiento de bibliotecas populares en zonas de pobreza:
dotación de acervos y asesoramiento.
* Distribución y circulación de 50 000 libros en cajas viajerasApoyo a la creación de centros de acceso a la informática e Internet en zonas de pobreza.
*Capacitación de promotores de lectura como nexo entre los lectores y los textos en sus diferentes modalidades.
*Difusión y coordinación de proyectos de carácter regional: “MERCOSUR LEE” y “Bibliotecas escolares del MERCOSUR”.
*Promover la concurrencia de profesionales de la escritura (literatos, periodistas, publicistas entre otros) a espacios formales y no formales, para que transmitan su experiencia como escritores.
El Ministerio de Educación y Cultura realizará la evaluación de las acciones propuestas, de acuerdo con los indicadores que oportunamente se establezcan. Esto permitirá efectuar los ajustes pertinentes así como la toma de decisiones para establecer lineamientos futuros.También tendrá iniciativa para realizar las previsiones presupuestales que aseguren la institucionalización y continuidad del plan.
Montevideo, julio de 2005
Bibliografía consultada
“Plan Iberoamericano de Lectura” ILÍMITA, 2004, página web www.ilimita.info
”Una educación de calidad para todos entre todos” Ministerio de Educación y Ciencia. España, 2004.
Primer Informe Nacional. PISA, 2003 – Uruguay. ANEP/ Gerencia de Investigación y Evaluación.
“Directrices básicas para una política nacional del libro, lectura y bibliotecas” Brasil. Documento en proceso, versión noviembre 2004.
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